sábado, 29 de marzo de 2014

Abyssus abyssum vocat in voce

"Te he robado a ti, mientras jugabas, dulce Juvencio,
un pequeño beso, mas dulce que la ambrosía más dulce.
Pero esto no impune lo he llevado, pues hace más de una hora
que clavado en lo alto de una cruz yo, recuerdo, estoy,
mientras ante ti me purgo, y no puedo con llanto ninguno
un poco de vuestra crueldad sustraer.
Pues una vez que esto ocurrió, con muchas gotas de agua lavaste
tus labios y los enjugaste con todos tus dedos,
para que nada contraído de mi boca te quedara,
como de la sucia saliva de una ramera contaminada."
Poema 99.  Gayo Valerio Cátulo. ca. 60 A:C: 
Don Brown.  Lon of New York.  1940



Pancraciastas.  Escultura en mármol.  Grecia. Siglo III A.C.


-Bueno, creo que eso seria todo por ahora. Los demás documentos me los puede traer en el transcurso de la semana.  Entonces me dice que está en disponibilidad de empezar desde ya?
-Si señora.
-Bueno, entonces lo primero es que conozca la gente y las instalaciones.  Vamos.
-Le agradezco mucho la oportunidad
Sala de espera abarrotada.  Ventilador de pared que zumba irregularmente mientras va girando de izquierda a derecha. De derecha a izquierda.  Rumor de conversaciones.  Dibujos geométricos sobre el piso de cerámica que retumba a cada paso de sus tacones de aguja.  
-Doctor L. que pena interrumpirle la consulta.  Venga, hágame un favor.  Este es el nuevo médico. por favor le muestra todo y lo pone al corriente del manejo del software y todo eso.  Lo dejo en buenas manos.  revise todo muy bien y yo aviso en recepción para que le abran agenda empezando mañana.   Antes de empezar pasa a mi oficina para formar el contrato.
-Mucho gusto.  Martín.

Martín sonríe ampliamente mostrando la mayor parte de sus dientes blancos y uniformes, contrayendo un poco los párpado.  Da la mano apretando con firmeza y mira muy fijamente, con sus ojos grandes y luminosos enmarcados por gruesas pestañas. Parece perpetuamente de un humor excelente y acentúa todas sus frases con expresiones faciales marcadas, un poco teatrales tal vez, y amplios gestos con las manos.

-Y esto es odontología. Mira, te presento a mi novia.   Amorcito, ven y conoces a nuestro nuevo compañero.
Una mujer bonita, inclinada sobre la boca abierta de un señor. El sonido punzante de un aparato metálico que gira a miles de revoluciones por minuto.
-Váyame alistando el ionomero.  No, ese no. El otro.
Se incorpora despacio.Se acerca quitándose los guantes de látex.  El corpiño parece a duras penas contener la masa voluminosa de sus senos que se estremece con una onda casi imperceptible, a cada paso, dando la impresión de querer desbordarse sobre el margen de su escote.   Extiende su mano blanquísima y suave.
-Encantada.  Por aquí a la orden para lo que necesite.

Todos conocen a Martín y todos son sus amigos.  Pasa repartiendo besos y palmaditas por todos los pasillos

-Y esta es la cocina. Aquí tomamos el café.  ¿Como te gusta?  supongo que cargado y caliente
-Si, gracias
-Con dos?
-No gracias.  Sin azúcar para mi.

Cada dia, su sonrisa amplia y sus curiosos apretones de manos en varias etapas como una suerte de saludo secreto.  El café en la cocina y la conversacion.  Trivialidades.  Detalles intimos de su relación con la mujer de senos grandes. Chistes obscenos.  Dobles sentidos. Detalles intimos de sus relaciones con otras mujeres. La música. El clima y el deporte.

-Tienes buena estructura.  Espalda ancha.  Eres alto.  Nada mas que estas muy flaco.   Deberías entrenar
-Es porque estuve un poco enfermo recientemente.  La verdad nunca he ido a un gimnasio
-Hay uno cerca por aquí.  Yo voy temprano en la mañana.  Podríamos ir juntos y yo te explico la rutina.



Laberinto de espejos. Lápiz blando sobre papel. 2011


Cada mañana, el gimnasio y cada mañana sus atroces paredes teseladas de espejos enormes que se multiplican monstruosamente los unos a los otros. Cada noche un poco de dolor.  Cada mañana, sin embargo, las duchas.  Se desnuda descuidadamente, dejando caer sus prendas aquí y allá.  Largos minutos bajo el agua, mientras el agua acaricia su cuerpo.  Se seca despacio, con cuidado desliza su toalla blanca, apoya su pie sobre el banco y cada gota de agua sobre su cuerpo desnudo refleja el resplandor del tubo fluorescente en el techo, corriendo sobre sus hombros redondos. sobre el contorno de su dorso.  Sobre los hoyuelos de su articulación sacroiliaca, sobre los remolinos leves de los vellos de sus espalda baja.  Sobre la curva logarítmica de sus glúteos.   Cada dia un poco mas de fuerza en mis miembros.  Un poco mas del peso perdido.  Un poco mas de la energía faltante. Y con el regreso de la energía vital, el regreso del hambre.    Algunas veces, junto el valor suficiente para acercarme subrepticiamente a su ropa interior descartada sobre el banco.  El olor es fuerte y abrumador pero indefinible.  Sudor obviamente.  Un dejo de orina, quizás.  El cuerpo principal del olor se escapa a la descripción.  Tierra mojada, tal vez.  Animal.  Profundamente punzante

Paisaje de cristal con beso. Acrílico sobre cartón. Collage. 2008


Y luego, sus juegos usuales.  Los latigazos con la toalla mojada.  El salpicar del agua del lavabo mientras me seco.  Un pellizco tímido tal vez.  Entonces varios.  Una punzada de sus dedos en mi costado.  Un chillido involuntario y absurdo.
-No sabia que tenias cosquillas
Risa descontrolada
-Pues ya lo sabes.  Y ya para
Corrientes eléctricas por el cuerpo
-Parar que?
Lágrimas en los ojos
-Eso.  No.
El diafragma se contrae espásticamente
-No, que?
No nos hemos vestido todavía
-No, por favor.  Es una tortura

Busco sus manos,  que se escapan y se resisten a ser inmovilizadas.  Su rostro tan cerca.  Entonces, el contacto.  Por un segundo su boca se abre un poco y se siente el calor húmedo de la parte interna de su labios.  El sabor a sal de su saliva. una exhalación del aire caliente de su respiración.  un latido de su corazón contra mi pecho.  un contraerse leve de las yemas de sus dedos sobre mis costillas. La ondulación mínima de la punta de su lengua.   Luego, la ruptura. Un empujón seco contra ambos hombros. La sangre agolpándose en el rubor del rostro.  Una exclamación.  Una blasfemia.  El palpitar del corazón retumbando en los oídos.  Una maldición. El crujido de mi mandíbula contra sus nudillos. La oscuridad en los ojos. De algún modo, el crujido de su pómulo contra los mios.  El sabor a hierro de la sangre.



"El agua cae por su espina
acariciando su fuerte físico, oh, tan bien definido.
Calmado como una roca, el se mantiene así.
Oh, admira su cuerpo y alma.
Un dios amistoso debió haber construido en este hombre
a un todo, en su totalidad bien balanceado.

Un antiguo fantasma despertó y forzosamente se apoderó de mi.
Era ese viejo, salvaje, pero casi olvidado ideal
de perfecta neutralidad.

De alguna forma envidio a este hombre naturalmente hermoso.
El nunca sabrá o se enfrentara al odio y la vergüenza que yo poseo,
la duda, el pretexto del disgusto y todo el miedo devorador.
Y si yo le dijera sobre eso puede que el solo agite su cabeza,
con generosa diversión, risa melódica
el entonces, tal vez podría simplemente sonreirme
a mi, oh tan estúpida tontería
y a la bestia furiosa dentro de mi"

2007.  Apocalyptic Vision







miércoles, 27 de noviembre de 2013

In questo popoloso deserto

"Camino cegado contra un sol poniente.
Sobre mi cabeza, una tupida red de araña recorta el cielo.
Cables, postes, miles de ramas de árboles negros
y sus sombras…y sus sombras…
Sus sombras rotas. Sus sombras rotas"
De donde no se vuelve.  Alberto García-Alix.  2008

"El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente."
La biblioteca de Babel.  Jorge Luis Borges. El jardín de senderos que se bifurcan.  1941

Metrópolis.  Fritz Lang.  1927. Universum Film A.G.

-Dicen que están despachando convoyes para que los que tienen gente desaparecida vayan a buscarlos a los hospitales
-¿A donde?
-No se.  A  todas partes.  Mandaron heridos a todas partes supongo
-¿Y que con eso?
-Yo quiero ir
-Si no tenemos a nadie que ir a buscar...
-Pero es gratis.  Podría ir a alguna ciudad grande y Buscar trabajo.  No voy a encontrar nada aquí.
-¿Que necesidad tiene de hacer eso?
-No creo que pueda quedarme mucho mas. El marido de ella ya no nos aguanta. Se le nota. Se le ve en la cara.  A usted la necesitan para ayudar con la bebé, que sabe de eso,  pero yo hago estorbo nada mas
-¿Y donde se va a quedar?
-No se.  Con conocidos.
-Si usted no conoce a nadie por esos sitios.
-Tengo algunos conocidos
-No conoce a nadie
-Bueno, no conozco a nadie pero ya me arreglaré.

Ha comprendido al fin que los ruegos no sirven de nada.  Me ha ayudado a empacar lo poco que puede empacarse.  Me ha hecho prometerle que la llamaré todos los días a las doce en punto al teléfono del tendero.  Me ha puesto en el bolsillo el numero, anotado en un trocito de papel, a grandes trazos.

La Madre se ha quedado del otro lado de la valla, diciendo adiós con la mano, con los ojos enrojecidos y las mejillas húmedas de lágrimas. Jamás se le vio llorar así, excepto por entonces.  El camión de transporte de tropa solo tiene dos largos butacones a lo largo de su eje longitudinal, donde los pasajeros van espalda con espalda.  Los asientos no son suficientes, sin embargo. Solo queda un espacio para estar de pie junto a la reja trasera.

-Si, perfectamente.  He llegado bien.   Y ya he cenado tambien.   Con el viaje ningún problema, todo de maravilla. El camión estuvo bien, es mas cómodo de lo que parece.   Ya tengo vistas varias ofertas.  Seguro que va a resultar algo pronto.

La estación del metro vomita un río constante de gente que se dispersa por los puentes y las aceras mientras absorbe otro río igual. los vórtices de gente giran por los amplios corredores acristalados de los centros comerciales. La marea de gente cubre las aceras y desborda los puentes peatonales.  se precipita por las puertas de la estación haciendo crujir las registradoras metálicas.  satura el aire con vibraciones de colmena enfurecida.   Se desborda por las puertas abiertas de los vagones.   Por la ventana del tren en movimiento,  pasan los cerros cubiertos de un mar de ladrillo.  Los patios traseros de las chabolas, donde la ropa se tiende a secar al sol.  El río que no es un río sino una acequia gigantesca de concreto, con agua que no es agua sino vertimientos industriales. De las aberturas sobre sus taludes de aristas afiladas, los indigentes emergen como iguanas calentándose bajo el resplandor incierto del sol.  Muchas veces E prometió traerme a este mismo lugar, a ver el espectáculo de luces que celebra cada año el solsticio invernal.  En sus fotos, el río no era una cloaca a cielo abierto, sino un paisaje mágico, delineado en cientos de kilómetros de cables iluminados y millones de bombillas eléctricas de colores. Entonces su ausencia me golpea de pronto, como una bofetada.  El estomago se encoge.  Falta aire y apenas me puedo sostener de la barra metálica.   Es difícil comprender como puede sentirse aun tan gigantesca su ausencia si fue tan poco el tiempo que le tuve.  En algún lugar de esta ciudad esta tal vez su  tumba, cubierta de césped verde y una plaquita de mármol. Tal vez en una urna sobre el anaquel de un cenizario.  Tal vez esparcido en algún lugar que le fue significativo.  En el altavoz, anuncian la siguiente estación, con su correspondiente traducción al ingles en un denso acento vernáculo.

-Buenos días.  ¿Es la oficina de recursos humanos?
-Si, dígame.
-Escuché que están contratando médicos. Es para dejar mi currículum.
-Si, claro. Nosotros lo estamos llamando
-Si, bueno.  No quisiera molestar, pero quisiera saber si hay alguna posibilidad real de que me llamen.  Es que es mi ultimo currículum y de momento no puedo sacar mas.
-La verdad nosotros no contratamos el personal directamente.  Hay una cooperativa que nos hace la intermediación. Tendría que ir directamente con ellos.  Un momento, le busco la dirección.

La ciudad se consume con un incendio invisible que deja caer sobre las cabezas de todos una lluvia de ceniza igualmente invisible, que va cubriendo la piel de una fina película de hollín. la ciudad gira lentamente sobre si misma. Alrededor de los ejes atroces de sus disonancias.

Antiprismoide truncado y ausencia.  Acrilico. Collage.  2011

Las calles se repiten a si mismas una tras otra, flanqueadas de puestos de baratijas, indistinguibles entre si..  En todos los semáforos las mismas manos ofrecen las mismas mercancías a las mismas ventanillas.  La gran catedral exhibe sus ladrillos cocidos carcomidos por cientos de cuchillos. A la sombra de todos los edificios los adictos duermen sus sueños de base de coca, y todas las aceras se manchan con sus excrementos.  A la vuelta de todas las esquinas, idénticos pordioseros piden monedas.

-¿Cuanto por un cuarto?
-Son veinticinco por la noche
-No me alcanza.  Muchas gracias.
-O diez por el rato
-¿Y cuanto es el rato?
-Hasta tres horas

Habitación pequeña.  Planta semicircular. Plataforma de concreto, coronada por un colchón que le da forma de cama.  fachada convexa hacia la calle. Ventanal con vista a un edificio. Enorme. Absurdo. Franjeado de negro y blanco. Castillo de hadas de pretensiones neogóticas varado en el centro de la ciudad.   Ducha eléctrica. Cabezal de plástico enmohecido.  Oxidado interruptor de cuchilla.  Sorprendentemente, agua tibia. Caricia de mil dedos de agua sobre el cuerpo. Minúscula pastilla de jabón en empaque individual. Peso neto 10g. Evitese el contacto con los ojos.  Pequeña toalla de bordes deshilacha dos. Algodón 94%. Poliéster 6%.  Lavar a mano con agua tibia.  No utilice blanqueador.  Manta rasposa.  Incesantes bocinas de los automóviles. Párpados pesados.  Como siempre, oscuridad perfecta. Perfecto vacío.   Entonces,  tal vez una hendidura. Una grieta en la negrura permanente del dormir sin sueño. El presentimiento de una luz maravillosa al otro lado de la grieta. Un mar. Tal vez un mar.  También lo has escuchado? Jamas estuvimos tan cerca.  Casi podría tocarse el nervio del sueño. De pronto, el timbre desgarrador del telefonillo.  Alo. Tres horas ya? si, en un momento.

En la tarjetita de cartulina,  la dirección indicada.  La nomenclatura de las calles aumenta de norte a sur y de este a oeste. Por tanto, el lugar ha de quedar en algún punto en dirección oeste sur oeste.  Caminar a través de la noche.  Hacia el silencio. La avenida de carriles incontables se pliega sobre si misma en espirales inverosímiles.   Bajo los puentes, un sembrado de piedras puntiagudas para que no duerman allí los vagos.  Los edificios de apartamentos cubren las colinas como tallos de hierba que no se mecen con la brisa.  Ceden su espacio a las bodegas industriales de enorme perfil rectangular, todas idénticas entre si.  Tal vez que me he pasado algunos kilómetros.  Hay que regresar.  Desde el este, el resplandor tímido del sol que se acerca mancha la uniformidad negra del firmamento. Ningún silencio es posible en el área metropolitana del valle de las lágrimas.


"Todo el espanto de la ciudad 
viste de rojo en la oscuridad;
 gritan las luces sobre la calle
 gime el asfalto su mala sangre.
Ciudad cansada
de abrir las piernas.
Mujer herida,
noche violenta"
Ciudad oscura.  Silvina Tabbush
Pasen y vean. 2001.  Rovi Music-AMG




"El durmió un verano a mi lado
y lleno mis días de maravillas infinitas.
Se llevó mi niñez a su paso,
pero cuando el otoño llegó, 
el ya se había ido
y yo aun sueño que volverá a mi"
I dreamed a dream.  Anne Hathaway. Les miserables. 2012



"y ahora que la evoco
hundido en mi quebranto,
las lágrimas trenzadas
se niegan a brotar,
y no tengo el consuelo
de poder llorar.
¿Porqué sus alas tan cruel quemó la vida?
¿porqué esta mueca siniestra de la suerte?
Quise abrigarla y más pudo la muerte,
¡Cómo me duele y se ahonda mi herida!"
Sus ojos se cerraron. Chavela Vargas.  Macorina. 2004. Warner
Carlos Gardel-Alfredo Le Pera. 1935





jueves, 31 de octubre de 2013

Ad marginem

"He pasado toda la noche en los andamios de los arrabales
dejándome la sangre por la escayola de los proyectos,
ayudando a los marineros a recoger las velas desgarradas.
Y estoy con las manos vacías en el rumor de la desembocadura.
No importa que cada minuto
un niño nuevo agite sus ramitos de venas"
Navidad en el Hudson.  Federico García Lorca. 1927.
Tríptico de la Epifanía.  Hieronymus Bosch
c. 1510.  Oleo sobre panel
Museo del Prado
Napoleón y los apestados de Jaffa. Antoine-Jean_Gros
Oleo sobre lienzo. 1804. Museo de Louvre


El café de la tarde.  Adrien-Henri Tanoux
Oleo sobre panel. 1888. Christie´s

Amanece al fin.  La hermana ha roto fuentes a la mitad de la noche.  Tuvo contracciones durante todo el día anterior pero no dijo nada.  Se les ha dicho de la necesidad de ir a un hospital.  Hermana se ha negado en redondo.  Teme. Las vecinas le han contado historias terribles acerca de como el par de hospitales que quedan abiertos parecen mas carnicerías que otra cosa.   La Madre ha dicho que  puedo encargarme, que para eso he estudiado.  Hermana se ha negado en redondo también, porque ha dicho que no podría con la vergüenza.   Finalmente Madre la ha traído al mundo.  Una recién nacida de tres semanas antes del tiempo.  Me la pasa envuelta en una funda de almohada.  Le he anudado el cordón con una madeja de hilo de bordar.  Un par de llantos, muy quedos.   Le he masajeado los costados con una toalla vieja, para que respire.   le he limpiado la nariz con un gotero.  Si, parece bien por ahora, pero hay que llevarla, de cualquier forma.  Ustedes saben que hay que ponerle vacunas. y tienen que certificar el nacimiento para que la puedan registrar, que si no se va a quedar sin identidad.  Que yo no puedo, que no tengo los formatos para certificar nacimientos.  esos los tienen los hospitales. Verán ustedes cuando, pero mas vale que sea pronto.  La camisa le queda grande pero es mejor así, que le va a durar mas.  Ya la bañaran mas tarde, que ahora hay que ponerla al seno, que eso ayuda a que pare el sangrado.   Hay que hacer un poco de presión sobre el útero, así, que hay que sacar los coágulos que quedan. Alguien que lleve a enterrar la placenta en un descampado antes de que vengan las moscas.

Es necesario hacer algo.  No es posible seguir viviendo por mas tiempo de pescado en conserva y misteriosos productos deshidratados.  Afortunadamente el ultimo convoy llego con donaciones de ropa de segunda.  un par de camisas. Un pantalón que me queda corto aunque se le ha soltado el dobladillo. la idea de la ropa interior de segunda no es tan afortunada, pero es preferible a la alternativa.   a pesar de salir al amanecer, el sol ya se aproxima a su cenit cuando alcanzo el borde de la zona de desastre.  Los hombres del ejercito custodian el área encintada.

-Para donde va?
-A la calle décimo quinta norte.
-el paso está restringido.
-Necesito ir a la empresa donde trabajo. Es que me deben un par de meses de sueldo y se necesitando mucho al menos algo de ese dinero.
-Documento de identidad
-base, confirmeme este numero
-Confirmado.
-Siga
Mas al norte de la novena calle la ciudad ofrece un aspecto diferente.  casi pareciera que no hubiese sucedido nada, exceptuando algunas edificaciones acordonadas que están siendo demolidas por cuadrillas de obreros y otras apuntaladas que son reparadas por otras cuadrillas, y algunos comercios cerrados. Los parterres de los jardines no han perdido su forma.  La música suave se filtra por las ventanas del estudio de pilates, y los empacadores llevan, según la costumbre, hasta los automóviles las bolsas de la compra de los clientes del supermercado. En el interior de la sucursal del banco, vibra por lo bajo la unidad de aire acondicionado.   La empleada digita en el ordenador con blancos dedos de manicura francesa.
-siguiente
-Buenos días.  Necesito retirar unos fondos
-Por el cajero automático si es menos de un millón.
-Ese es el problema.  Necesitaría hacer el retiro por ventanilla porque no tengo la tarjeta débito
-Trajo la denuncia de la perdida de la tarjeta?
-No hay donde poner denuncias. La oficina de denuncias cayó junto con el comando de policía.
-Espere mientras averiguo si autorizan. mientras tanto me trae dos fotocopias ampliadas de la cédula y me llena este formato
-para que es?
-para la expedición de la tarjeta.

En el televisor, el presidente de la república habla sobre el apoyo internacional con el cual se siente confiado de lograr la reconstrucción del tejido social en los municipios devastados.

-Si, una firma sobre esta linea y aquí. y huella de índice aquí.  Pasa a la caja dos  con este comprobante de retiro
-Pero este no es el saldo
-Ciento veinticinco mil ochocientos.  Es el saldo
-Pero si es apenas un poco mas de la mitad de lo que tenia la ultima vez
-Bueno, son tres meses atrasados de cuota de manejo de la cuenta, mas los intereses, mas lo que se cobra normalmente por el retiro, y el impuesto a las transacciones financieras mas el valor de expedición de el duplicado de la tarjeta....

La casona donde funcionaba la sede de la empresa aparece vacía.  La marquesina luminosa con el nombre ha sido removida.  por los cristales solo se ven las paredes desnudas.  En la esquina, un anciano encorvado, apoyado en un garrote de madera, cuidando que los ladrones no se lleven los radios y los espejos de los automoviles que deja estacionada la gente. Se acerca despacio, haciendo espirales con el humo de un tabaco.
-La gente de ese negocio se fue
-Hace mucho?
-La semana antes del desastre
-Y no dejaron razón de para donde?
-Nada.  Una tarde cerraron normalmente y a la mañana siguiente ya no había nada.  hicieron la mudanza en la madrugada.   las muchachas que iban con usted estuvieron haciendo guardia aquí todo el resto de la semana.  Y nada.

La casa de la enfermera queda lejos, al oeste.  algún día, cuando el chofer del camión estaba de buen humor la llevamos hasta su casa.  era esa, con la fachada pintada de un verde manzana incomprensible.   al menos la casa permanece todavía.  
-Ay, doctor. Que milagro.  ¿cuando le dieron salida?
-Hace días ya
-Nos dijeron que estaba muy grave
-Estaba, pero estoy mejor ahora.  y la familia?
-Todos bien, a Dios gracias.  Pero que susto tan jodido.¿y a que se debe la visita?
-Quería saber si usted sabe algo de los patrones
-Ah pues esa gente nos dio en la cabeza con lo que nos debían. Se echaron a perder
-Si, vengo de allá precisamente.
-Pues eso.  se echaron a perder. 
-¿Asi nada mas? no se sabe por que?
-Hubo rumores, que estaban haciendo doble facturación.  que concertaban unos precios para contratar las actividades con la alcaldía y que se gastaban una parte mínima y se embolsillaban el resto entre todos.  Nosotras estábamos allá afuera cuando llegaron los de la dirección de impuestos con la policía dizque para hacer un allanamiento pero ya no había nada que allanar. alguien les avisó.
-Pero que podemos hacer?
-Nada se puede hacer, porque ¿ante quien se pone una denuncia en medio de esta catástrofe? si ni siquiera policía hay.  es que esos desgraciados son muy de buenas que hasta la naturaleza les cubre las espaldas.
-y ¿que esta haciendo ahora?
-Estoy con la clínica X.  haciendo turnos de noche.  Es muy pesado pero al menos pagan.  usted debería ir, que están contratando. Mucha gente salio huyendo y dejó sus puestos abandonados.
Vacío policrómico. Lapiz de cera y tinta.  2011

Ante la fachada de granito abujardado se congrega la gente, buscando y esperando.   Acceso principal.  Solo personal autorizado.
-Para administración, por la fachada posterior.  Dé la vuelta a la manzana.  Segunda entrada yendo por la izquierda
El laberinto de pasillos interminables termina por fin en una puerta de imitación madera con una placa.  "Jefe de personal".
-Doctora, que tengo aquí un señor que quiere dejarle una hoja de vida.   Si.  Ok. Que siga, por favor.
La mujer detrás del escritorio habla por su teléfono móvil mientras hace un gesto de esperar con la mano.   da la vuelta en su silla giratoria mientras juega con un mechón de su cabello, concienzudamente planchado. Entonces, una mirada de reconocimiento.
-Caramba, si eres tu.  Tanto tiempo sin vernos
-Pues si, desde la graduación.  Te ves muy... Diferente
-Eso es porque me puse las tetas que tanto quería ponerme,  te acuerdas?
-Si, por supuesto.  Te quedan muy bonitas.
-Pero que ha sido de tu vida? te ves terrible.
-Estuve un poco enfermo.  Nada serio, ahora estoy muy bien.
-Y que has sabido de la gente de la universidad?
-Nada, en realidad. He perdido el contacto.  Y tu?
-Bueno, a ver: Lola esta haciendo dermatología en la capital, Mariana esta haciendo pistaría pero no recuerdo donde.  Jorge se esta presentando para ortopedia, falta ver si pasa.  Tu sabes que es un poco lento.
-Y Magdalena?
-Ella se fue del país.  No sabías?
-Algo escuché.
-Esta en un programa reconocidísimo de cirugía oncológica en Los Ángeles.  Cedars Sinai, creo. Es lo que siempre quiso hacer desde que la abuela murió de cáncer.  
-Si, lo recuerdo
-Así que te interesa trabajar con nosotros, que bien.   la verdad es que me tiene super estresada tantos huecos en los cuadros de turno que ya no se como programarlos, me caes como anillo al dedo. Y no estas trabajando ahora?
-Estaba, pero la empresa desapareció.
-Ya veo.  Y los soportes? Esta carpeta no trae los soportes.  Vamos a necesitar copia del diploma y del acta de grado y de la resolución de ejercicio y la inscripción al instituto departamental.   Y referencias.
-No tengo los originales.  Estaban dentro de la casa cuando colapsó.  Pero podría ir al hospital de mi trabajo anterior.  Allí quedaron con copia de todo.
-Lo que si no nos da espera es la póliza de responsabilidad civil extracontractual.  Esa si tienes que sacarla ya.  Esta es la tarjeta de la aseguradora con la que trabajamos.  Hilda, acompañe al doctor a sistemas y que le den inducción del manejo del software.  Y le dice al Doctor P. que le muestre todo lo del servicio.  Y me trae un café, pero esta vez si se acuerda de traerlo sin azúcar.   Me encanta verte, espero entonces a que me traigas la póliza y firmamos el contrato. El resto me lo vas trayendo esta semana.

-Dr. que manda decir la doctora que le muestre aquí al señor todo lo del servicio porque va a empezar a trabajar con nosotros.  Ya estuvo en sistemas y en almacén.   ahí se lo dejo.

El ceño del Dr. P se contrae y sus párpado se abren en un gesto de sorpresa.
-Caramba, me alegro de verlo tan...Recuperado
-¿Perdón?
-Yo estaba el día que lo llevaron a la otra clínica. También hago turnos allá.   Su mamá estaba preocupadísima. Todos pensamos que no iba a salir.
-Bueno, pues ya ve
-Y cuando empieza?
-No se, creo que mañana.  Apenas se firme el contrato.
-Que bueno, que bueno.   Vamos entonces para que conozca todo
...
La señorita Hilda dice que la Doctora no se encuentra, aunque el murmullo de su charla al teléfono se puede escuchar al fondo.
-Es para ver si me pueden dar un poco mas de plazo con lo de la póliza.  Con lo que tengo no me alcanza para pagar lo que cobran y no ofrecen ninguna financiación.   Tal vez si me dieran espera hasta la primera quincena...
-Lo que pasa es que la Doctora dejó dicho que le da mucha pena con usted, pero que los médicos que faltaban ya regresaron a sus puestos y que lamentablemente ya no vamos a necesitar de sus servicios
-Entiendo.   Gracias
-En todo caso aquí nos queda su hoja de vida. Si se presenta una vacante lo tendremos en cuenta.
...

En los pasillos del supermercado las pirámides de fruta cuidadosamente apiladas despliegan sus colores maravillosos y exhalan su fragancia. El pan ha duplicado el precio.  La carne ha cuadruplicado. Tarjeta de cliente preferencial? Una donación para la fundación que apoya a los niños con parálisis cerebral? por diez mil pesos mas en compras participa en la rifa del automóvil. Desea redondear?   Es muy poco lo que puede llevarse en una bolsa de compra que pesa muy poco.  

Los lienzos que cubren los parasoles gigantes del café tiemblan con el viento. Los camareros atienden las mesas con sus largos delantales blanquisimos atados a la cintura.   De pronto, el impulso repentino de probar el lujo esplendido de un café de verdad.  Las mesas tienen manteles, y las servilletas son de tela.  A un par de mesas, sobre el alto espaldar del sillón, asoma la melena concienzudamente planchada de la Doctora.
-Que bueno que me advertiste a tiempo.  Por poco lo contrato
-Es que es una desvergüenza.  Una persona con SIDA pretender ponerse a trabajar con pacientes
-Y ¿Esta confirmado? ¿Tu viste los resultados?
-Bueno, la historia clínica no la vi directamente porque no era mi paciente, pero sé que se le ordenaron las pruebas.
-En todo caso no me sorprende.  En la universidad todos decían que era rarito.  Y ya se sabe como termina esa gente.

La conversación animada se mantiene  bajo las luces tenues de la araña de gemas plásticas. Risas ruidosas. Altavoces invisibles cantan los acordes imperceptibles de Las Estaciones.
-El café mejor me lo pone para llevar, si me hace el favor.




"Es un mundo cruel, cruel,
que enfrentar por tu cuenta.
Una cruz pesada
que cargar solo.
Las luces están encendidas
pero todos se han ido,
y es cruel."
Heavy Cross.  Gossip
Music for men. 2009.  Columbia Records


"Todo el mundo que he visto antes
va pasando.
No me queda nada que ganar,
nada que perder.
A ti no te importa como me siento.
Y yo ya no me siento así."
ATWA.  System of a Down
Toxicity. 2001. American Recordings


"Hey,
Conozco unos cuentos,
Sobre el futuro,
Hey,
El tiempo en que los aprendi,
Fue mas seguro"
El baile de los que sobran. Los prisioneros
Pateando piedras.  1986. EMI Odeon