martes, 13 de diciembre de 2011

Ensalmo

"Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca? "

Canción otoñal.  Federico García Lorca. Noviembre de 1918


El Exorcista. Fotograma.  1973. William Friedkin. 

El poder de Cristo te obliga.  Fotografìa subtitulada
Eric Nakagawa y Carson Cherry. 2008.  I can haz cheezburger

Hermana Mayor ha decidido llevarme a una Misa de Sanación organizada cada fin de mes en una pequeña parroquia a las afueras de un pueblo cercano.  Le han dicho que el cura reprende a los espíritus malignos en una especie de exorcismo colectivo que cura males del cuerpo y del alma.  Piensa que tal vez él pueda corrgir lo que hay de malo en mí.  Le he dicho que la iglesia tiene una actitud bastante cautelosa con los exorcismos y que no creo que este cura esté respaldado por el Vaticano, por lo cual no creo que tenga licencia oficial para ese procedimiento. Dice que no importa. Que todo es cuestión de tener fé.  Ha inventado una excusa sobre tener problemas de salud femeninos, le ha pedido al Padre que le deje llevarme para acompañarla.  Algunas horas después, la vieja capilla, colmada a su mayor capacidad.  Ladrillo a la vista.  Un icono de la Virgen Dolorosa de escuela quiteña, probablemente.  Incensarios cubiertos de cenizas. Gradilla de hierro sembrada de mil velitas votivas encendidas que oscilan con el viento.  Una muchedumbre heterogénea eleva sus manos hacia el altar.  De la conversación de fondo de los feligreses recojo que el cura ha sido amonestado varias veces por las altas jerarquías de la iglesia por insistir en éstas misas místicas, pero que el obispo local ha preferido mirar para otro lado, porque las contribuciones de los fieles a este servicio siempre son muy generosas.   El cura es un hombre de mediana edad, de estatura imponente, y gesto severo.  Se acerca a los afligidos e increpa a los males que les afligen. Los aspersa con agua bendita. Les toca con la punta de los dedos. Algunos caen al suelo, atónicos. Otros lloran inconsolablemente.  Otros tratan de atacarlo y son contenidos por sus familiares, que están a su lado para tal efecto.   


Rododendro II.  (Cenofobia).  marcador permanente sobre papel. 2008

Por fin, se detiene frente a mí. Huele ligeramente a alcanfor y nueces de macadamia.
-Sal de este siervo de Dios, demonio de concupiscencia
-Me temo que no conozco a ese demonio que menciona.
-Cristo te lo ordena
-La verdad no estoy familiarizado con el procedimiento
Mira directo a los ojos. Le miro fijamente.  Parece ver algún punto al otro lado de mí.  Tras un instante, da un paso atrás. Ha pedido a Hermana Mayor que se quede conmigo hasta después del servicio. Se sienta en una de las bancas. Se enjuga el sudor con su estola. Respira profundo. Tras algunos instantes continúa con su ritual. 

Una hora después, la gente se ha ido.  Hermana Mayor espera unas bancas mas atrás, leyendo nerviosamente su misal. 

-Seres malignos que ejercen su influencia sobre este niño, manifiesten sus nombres!
-No existen tales seres. me temo que ha sido mal informado.  
-En el nombre de Cristo!
-Y en el caso hipotético que existieran, sería arbitrario calificarlos como malignos
-Les ordeno que salgan!
-Existen algunas tareas desagradables que deben llevarse a cabo para engrasar las ruedas de los mecanismos mayores, que sostienen el universo.  Algunas preguntas no están destinadas para que los seres humanos conozcan sus respuestas.
Se acerca más y me mira a pocos centímetros de mi cara.  Palidece.  En el reflejo de sus ojos, veo los míos, y más allá, el rostro del Hambre

Las Hermanas, reunidas,  esperan nuestro regreso.  
-Que ha dicho?
-Que ya está bien. Que debe rezar a diario el rosario
-Y cuando hay que volverlo a llevar?
-Dice que no es necesario
-Y que mas dijo?
-Nada más. Dijo que estaba indispuesto.

Road to antarctica.  The Thing Soundtrack (2011)
Marco Beltrami. Universal.



sábado, 10 de diciembre de 2011

Epifanía

"Chupar pene es un arte y una forma de vida. Tanto para el hombre que presenta su pene como para el succionador que acepat la invitación, ésta es una forma consagrada para dar y recibir un grado casi inenarrable de placer y comunión.  Es un juego, un trabajo y una veneración."
Paul Morris. Declaración de propósito.  2005. Treasure Island Media.  


Adoración de los magos. Andrea Mantegna. 1501
Oleo sobre lienzo.  Museo J.Paul Getty. Los Angeles

JL está en mi clase.  Tiene dieciseis. Delgado.  Postura erguida. Cabeza en alto. Risa fácil. Disposicion abierta y expansiva. Caligrafía cuidada, de letras cursivas pequeñitas. Conoce los nombres de todos en el colegio. Saluda a todas las muchachas con beso en la mejilla.   Todos parecen ser sus amigos.   Conversa con todos, incluso conmigo.   Charlar con él es sencillo.  Su conversación fluye sin trabas, con agudo sentido del humor.  En las charlas grupales, con frecuencia habla sobre las muchachas con las que sale, o aquellas con las que le gustaría salir. A pesar de que no es particularmente hermoso, casi ninguna le dice que no.  Va a todas partes con su gran portafolios, donde guarda las cuentas por cobrar de su madre.  Ella vende ropa a crédito. La mayoría de las maestras son sus clientas.  En el viejo auto de su madre, cruza todas las direcciones de la ciudad, cobrando las cuentas, cuyos saldos controla cuidadosamente. Sabe conducir, y ya tiene licencia. 

Minutissimum. Carboncillo sobre papel. 2009

La clase de álgebra del día ha sido suspendida, por enfermedad de la maestra, por lo que dispongo de cuarenta y cinco minutos para mi mismo.  La mayoría ha ido al campo de fútbol o al de voleyball a jugar, mientras todos los demás están en sus clases.  En estos casos, acostumbro ir a esconderme bajo las gradas junto a la pista de atletismo, para poder estal solo.  Esta vez, sin embargo no estoy solo.  Algunos minutos después de mi llegada al escondite, escucho ruidos sobre mí.  La madera cruje bajo unos pasos.  Susurros.  El ruido de un cierre que se abre.  Una respiración agitada.  Entre las tablas de la gradería frente a mí, veo unos pantalones caer sobre unos tobillos. Unas piernas velludas. Posiblemente es uno del último grado.  Se sienta con las piernas muy abiertas.  Frente a él, JL se arrodilla. Sus movimientos acompasados son dirigidos por la mano que lo sostiene del occipucio.   Ruidos húmedos.  Jadeo. Un leve gruñido.  Una gota viscosa que cae sobre mi mejilla.  Sorprendido, la tomo con la punta del dedo. Sin pensarlo, la llevo a mi boca. Sabor alcalino. Sal. Como cal disuelta en una lágrima. Como morder un grano de maíz tierno de una mazorca recién abierta.   Descubro de que es lo que mi cuerpo tiene hambre en verdad.
"Y, como una revelación, ya sé que quiero en esta vida"
La guitarra.  Auténticos Decadentes.  Mi vida loca. 1995. RCA records

lunes, 5 de diciembre de 2011

Flagrancia

Expulsión de Adán y Eva del paraíso terrenal. (Cacciata dei progenitori dall'Eden)
Masaccio. (Detalle)
Fresco. Santa María del Carmine. 1428

Tercer hermano continúa su ritual diario del baño en el patio interior, junto a la máquina despulpadora.  El nuevo cubículo de ducha no parece convencerle.  Después de nuestro incipiente y fugaz acercamiento, he tenido reservas de volver a asistir al espectáculo maravilloso de su cuerpo desnudo.  Me muerdo los labios y trato de concentrarme en mis deberes.  Algunos pasos circundando el perímetro de la casa y podria verle.  Es demasiado peligroso.  Alguien podría verme.  El castigo sería severo, sin duda.  Él podría verme. No estoy seguro de que no lo haya hecho antes, pero tal vez no seguiría ignorando la situación y me confrontaría directamente.  No sabría que responder, o que hacer.  El paso de los días no ayuda a disipar mi ansiedad, sólo la acrecienta.  Le he visto pasar, con su toalla en el hombro, su pantaloneta de jugar fútbol, y una erección inocultable.   Es demasiado para mí. No lo puedo evitar. Me he puesto en marcha.  De nuevo, de pié ante la ventanita de salida de la máquina, veo su cuerpo.  De nuevo, masturbándose con un rápido movimiento de sus dedos. Esta vez sí me ha visto, indudablemente.  Sus ojos se han fijado en los míos por un segundo.  De nuevo, su curioso juego manual con sus testículos. Prolongadamente.  

Algoritmo de culpa.  Tinta sobre papel. 2001

De pronto, un fuerte tirón en mi oreja.  Hermana Mayor se ha dado cuenta.  Ha venido tras de mí. Lo ha visto todo. Ha llegado hasta mi posición y no la he sentido.  Me saca a rastras.  Trato de balbucear una excusa pero los sonidos nos alen de mi garganta.  Me ha preguntado porqué.  No he sabido contestarle.  Ha reunido al concilio de las hermanas. 
-No puedo creerlo
-Si hubiera espiado a una de nosotras, sería mas comprensible, pero Él...
-Es uno de esos..
-Sí, como el ahijado.
-Que ha sido de él, por cierto?
-Lo han echado de la casa
-Dicen que se fué a trabajar a la Capital
-Como peluquero
-Pero que haremos con éste?
-Le diremos al Padre?
-No, no podemos.  La Madre se ganaría un problema igual que la otra vez.
-Es verdad, le echaría la culpa
-Pero no podemos dejarlo así
-Tendremos que llevarlo con el cura.  El sabrá lo que hacer...

"Había una vez una niña que no se cambiaba con las otras niñas en el vestidor. Y cuando, finalmente la obligaron, vieron su cuerpo cubierto de lunares. Ella no pudo simplemente explicar que siempre habían estado ahí"
Mmm mmm mmm mmm.  Crash test dummies. God shuffled his feet. 1993. DMG/Arista